Común y extraordinario

Hoy quiero comentarte sobre una película cuyo nombre le queda perfecto “Extraordinario” porque es extraordinario todas las enseñanzas y concejos que podemos resaltar en ella, así que, si no las has visto aún, te comento que tienes dos opciones, si quieres verla te alerto que te hare spoiler, y si aún no lo has hecho, tal vez luego de leer el artículo quieras darte la hermosa oportunidad de hacerlo.

La película está basada en el libro “La lección de August” de R.J. Palacio, en ella encontramos la historia de August Pullman, un niño de 10 años con una malformación cráneo-facial, que debe enfrentarse a un desafío aún mayor que las 27 intervenciones quirúrgicas que ha tenido desde su nacimiento, Auggie, como le dice su familia, se enfrenta por primera vez al colegio tras haber sido educado en casa por su madre y podemos conocer como los personajes desde su óptica se enfrentan a la nueva situación.

La cinta, protagonizada por Jacob Tremblay, Julia Roberts y Owen Wilson, no solo es divertida, emotiva, también cuenta con unos diálogos geniales que nos hacen replantearnos nuestra perspectiva sobre lo común y lo extraordinario.

Así que mi intención al escribir esto es tomar mis frases favoritas de esta película y compartirlas contigo, tal vez tú al igual que yo puedas apropiarlas a tu vida y sentirte completamente extraordinario siendo normalmente común

«No puedes mezclarte cuando naciste para sobresalir» Olivia Pullman

Tomemos un segundo para pensar, en cuantas ocasiones durante el día luchamos para ser, pensar y vernos como otras personas, en muchas ocasiones despreciamos quienes somos, ocultamos nuestra singularidad porque queremos parecernos a alguien más, sin tomar en cuenta que es precisamente esa peculiaridad lo que nos hace único, en todo el mundo no hay dos personas como tú y como yo, si Dios hubiese querido que todos fuéramos iguales, sin duda así lo habría hecho, pero solo piensa, se tomó el tiempo para diseñarte tanto físicamente, como con capacidades únicas, para hacer lo que solo tú puedes hacer, y al no aceptarlo estás privando a otras personas de recibir las bendiciones que Dios quiere entregar a través de tu vida.

“Se amable, porque todos están enfrentando una batalla, y si realmente quieres saber cómo es la gente, lo único que debes hacer es mirar.” -August Pullman-

Cuando atravesamos por una situación complicada solemos enfocar toda nuestra energía en salir de esa situación, en como nos sentimos, o simplemente nos concentramos en sobrevivir o vivir un día a la vez, y no solemos pensar en las personas a nuestro alrededor, personas que también pueden estar pasando por una situación igual o más complicada que la nuestra, debemos tener presente que para cada persona su situación es única, y tiene su forma original de procesarla, con la gravedad que merece para cada quien, no nos corresponde a nosotros juzgarlos o prestarle poca importancia, ya que cada individuo necesita vivir su proceso y debe ser respetado.

“Quizás si supiéramos que piensan los demás, sabríamos que nadie es común y que todos merecemos una ovación de pie al menos una vez en la vida, porque todos vencemos al mundo”. -August Pullman-

elaine-pastran-blog
¿Cómo eres?

Me gustaría invitarte a reflexionar en esta pregunta, y que analicemos juntos cuáles son esas características propias que vienen a tu mente al pensar en una respuesta.

Si al intentar responder esta pregunta descubres que te concentras solo en las cosas negativas y no en tus cualidades, que salen a relucir tus fracasos y no tus victorias, que le das una gran importancia a tus errores en lugar de tus talentos, definitivamente podemos concluir que tienes un problema de falta de confianza.

Sé que puede ser decepcionante darnos cuenta de esta situación y mucho más aceptarla, pero no tiene que ser así, por eso quiero compartir contigo tres pasos que me ayudaron y que espero también te ayuden a recobrar la confianza en ti mismo:

  1. En primer lugar, reconocer nuestro potencial; debemos enfocarnos en nuestro talentos, y una forma de saber cuáles son nuestros talentos es preguntarnos en que somos buenos y, haciendo que cosas nos sentimos cómodos, debemos tomarnos el tiempo de reconocer las habilidades y destrezas que poseemos, eso que hacemos bien y que además nos hace sentir bien, también en importante tener presente las victorias que hemos obtenido, por más pequeñas que creamos que estas pueden ser.
  2. El segundo paso es seguir intentado y mejorar cada día: es importante aprender de nuestros errores, pero una vez entendido lo que debemos mejorar debemos olvidarlos, si pasamos demasiado tiempo pensando en nuestros errores comenzaremos a verlos como fracasos, y esto puede desanimarnos, los fracasos son parte del proceso de crecimiento y debemos verlos como escalones para alcanzar nuestros objetivos, es importante concentrarnos en nuestros sueños, pasar la página, seguir intentando, concentrarnos en metas futuras y enfocarnos en intentarlo y no detenernos hasta alcanzarlos.
  3. En tercer lugar para recobrar nuestra confianza debemos dejar de autosabotearnos, expandir nuestra zona de confort y dejar de repetirnos que no nos merecemos ser exitosos, es una realidad que nuestra mente se dirige hacia donde la guían nuestros pensamientos, y si nunca esperamos nada bueno, al final nada bueno recibiremos, esto es tanto una verdad psicológica como un principio espiritual.

Sin embargo debemos estar conscientes que incrementar la confianza en nosotros mismo depende solo de nosotros, tenemos que comprometernos con nuestro crecimiento, responsabilizarnos de nuestras acciones y solo así notaremos que la confianza en nosotros ira aumentando.

Me gustaría tomaras un tiempo para reflexionar en esta pregunta; ¿Cómo eres? Y nos comentes como formularias tu respuesta

Por Elaine Pastran

elaine-pastran-blog
La vida que has decidido vivir

Cuando creo que nada me sorprende llega Dios y lo hace nuevamente, es una frase que suelo decirme a cada rato y que es una realidad en mi vida, hace tiempo un gran amigo me enseño que Dios es un Dios de detalles, así que prácticamente paso todo el día pendiente de los pequeños detalles que Dios tendrá conmigo y que enseñanza o muestra de su amor tendrá.

Y así fue como Él lo hizo nuevamente, durante mucho tiempo he querido comenzar este blog, de hecho tuve varios inicios infructuosos, pero los detalles de Dios para iniciarlo llegaron de mano de amigos muy importantes que prácticamente dieron el primer paso y me animaron a hacerlo.

Ya que nos estamos conociendo déjame contarte algo sobre mí, me encanta leer, y colecciono historias y frases, te lo comento porque tal vez es algo que veras mucho por aquí, y de esta manera el segundo detalle para iniciar este proyecto vino de la mano de una frase de Steve Jobs referente a como tomaba las decisiones de su vida.

Cuentan que él se miraba cada mañana al espejo y se preguntaba: ¿Si hoy fuera el último día de mi vida, haría lo que tengo planeado hacer?», decía. «Y si la respuesta es ‘no’ durante muchos días seguidos, entonces entiendo que hay que cambiar algo».

Si esta frase no consigue hacerte reflexionar, no sé qué puede hacerlo, así que comencé a meditar e investigar acerca de las decisiones, se cree que tomamos unas 35.000 decisiones al día, si restamos un estimado de ocho horas de sueño, nos deja un promedio de 2,180 decisiones cada hora, claro que aquí entran decisiones nimias, como si levantarnos o no, que comeremos, que ropa nos pondremos, pero también decisiones relevantes que pudieran cambiar nuestra vida.

Y es precisamente sobre esas decisiones relevantes de las que me gustaría que conversemos, muchas veces tomamos una decisión o dejamos de tomarla por no estar seguros, esperamos una señal del cielo, una confirmación, esperamos sentirnos bien, cómodos, o tener todos los recursos, pero si algo he aprendido es que vivir significa elegir y es preferible el riesgo de una decisión equivocada al terror de una indecisión.

Así que me gustaría hagamos un ejercicio de reflexión, si hoy te enteraras que te queda una semana de vida, como invertirías tu tiempo, harías lo que has planificado para esa semana, y si como Steve Jobs la respuesta es “no” durante mucho tiempo, toma la decisión de cambiar tus prioridades.

John Maxwell escribió “Somos las decisiones que tomamos” así que en este momento eres la suma de todas las decisiones que has tomado a lo largo de tu vida, y tal vez, nunca te has detenido a pensar en ellas, pero a lo mejor este es el día en que debes hacer un alto y tomar tus decisiones con el firme propósito de ser feliz, cumplir tu propósito y dar valor a los demás.

Y así es como nace este blog, tomando una decisión con propósito; cuéntame que es eso que has estado posponiendo y que hoy has sentido la necesidad de decidir dar el primer paso.

Por: Elaine Pastran